En Arrecife, la capital de Lanzarote, se alza, con sus 17 plantas, el único edificio alto de la isla, y es un hotel... ¿qué digo?, «el Granhotel». Se construyó ya en la década de 1960, más tarde se incendió y, desde 2004, es una joya. Aquí está el edificio original y el nuevo, el actual... bueno, en realidad, siempre se le van haciendo pequeños cambios y/o ampliaciones.
Siempre era un placer sentarse a comer en una mesa bien puesta y disfrutar de las vistas de Arrecife y del puerto.
El exterior es discreto y sobrio, y la vista desde arriba, siempre impresionante. Aunque, si la dirección no le presta tanta atención, ¿y ver cómo se ilumina el propio nombre? ¡No está bien!
Por supuesto, en el restaurante también hay bonitas barras de bar y, al bajar del ascensor, siempre se disfruta de una bonita vista del gran vestíbulo de entrada.
Sí, el mirador ofrece una buena vista panorámica y, si es la época «adecuada», incluso se puede ver el Belen, que está instalado en la playa del Granhotel.